Esta tarde las golondrinas
rasgaron el infinito
y se posaron en nuestras palabras
como sobre una red embrujada.
Esta tarde mi diàlogo
con el mar
fue una guitarra alegre
en el viento,
mientras mi corazòn
moreno al sol
fue la playa blanca
de todas las dulzuras.
Hoy recien comprendi
que las azucenas
se parecen a Dios
y tu y yo
revoloteamos
como gaviotas sedientas.
Esta tarde mientras
dialogabamos
senti mi nostalgia
herida
rodeada de amor.
